Volver al menú

Imprimir esta página


Cerca de Aguilar de Campoo, aguas abajo, el Río Pisuerga penetra en una zona de páramos calizos. Entre Villaescusa de las Torres y Mave, el río traza un recorrido sinuoso encajonado entre roquedos calizos entre los que se ha ido abriendo paso en el transcurso de los siglos, formando el pequeño cañón de "La Horadada". A ambos lados del cañón, se situa el monumento nacional de "Las Tuerces".

El paraje de la meseta de "Las Tuerces", que da nombre a este espacio natural, es visible junto al pueblo Villaescusa de las Torres. Sobre un roquedo que se yergue junto al pueblo, los agentes metereológicos han tallado un paisaje de formas caprichosas y retorcidas que se elevan  sobre el caserío  a modo de castillo encantado. El paraje nos invita a deambular y perdernos por el laberinto de callejos y pequeños cañones horadados en la roca y dejar volar la imaginación entre las formas sugerentes y fantasmagóricas.

"Las Tuerces" son el más conocido representante de los paisajes cársticos tan abundantes en el paisaje de la Montaña Palentina. Los ríos y arroyos, el agua de lluvia, el viento, el hielo, el sol, han sometidoa la roca caliza a un acoso paciente y cosntante, formando grutas, cañones, valles hundidos, setones, dolinas, lapiaz... y regalándonos como resultado, con parajes como "La Horadada" o el recóndito valle de "Recuevas" cercano al pueblo de Gama, cuyas verticales paredes rocosas se han mostrado apropiadas para la formación de jóvenes escaladores.

A pesar de su original presencia, el paisaje no representa el único atractivo de este espacio. En un radio de apenas 5 kilómetros se reúnen un inusual conjunto de atractivos históricos, artísticos, arqueológicos y deportivos.